Estos cinco hermanos ya han cumplido 3 meses y todavía están esperando conocer lo que es el calor de un hogar. Nacieron bajo el cuidado de la fundación, pero mientras crecen, sus ganas de jugar y recibir cariño también aumentan.
Son cachorros llenos de energía, salud y mucho amor para dar. Adoptar a uno de ellos no solo les cambia la vida a ellos, sino que también nos permite seguir ayudando a más animales en situación de vulnerabilidad.
¿Te gustaría que uno de estos pequeños fuera parte de tu familia?